A tan solo unos minutos de Hotel Yola, Altafulla conserva el encanto de los pueblos marineros del mediterráneo. Su playa, tranquila y familiar, destaca por la característica hilera de pequeñas barcas sobre la arena, una imagen que refleja la estrecha relación de la localidad con el mar y la pesca.
Junto a la playa se encuentra el Barri de Botigues, el antiguo barrio marítimo de Altafulla. Pasear por sus calles es recorrer parte de la historia del municipio, ya que estas construcciones fueron originalmente los almacenes de comerciantes y pescadores. A principios del siglo XX, muchas de ellas se transformaron en las casas de veraneo que hoy conservan todo su encanto.
Es un paseo perfecto para disfrutar sin prisas, descubrir la tradición marinera de Altafulla y contemplar uno de los rincones más auténticos de la Costa Daurada.
